Remandola con palitos de helado, sigo adelante sea cual sea la situación. Nada me tirará abajo, nunca nada me podra empujar. Porque soy más fuerte que ayer...
Y aún asi, le ruego a Dios que escuche mis plegarias, que oya como mi corazón no soporta más este sentimiento de impotencia. Rogandole que aparezcas, para que seas solo mio. Por el resto de mi vida. Porque Dios sabe, y yo también sé, que te puedo hacer feliz. Sin importar lo que pase, sin importar nada. Absolutamente nada, yo se y confio en que te puedo hacer feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario